Por Ing. Oscar Carlos Medina, mentor de emprendimientos de Universidad Tecnológica Nacional – Facultad Regional Córdoba.

La regla de oro de los negocios es que el dueño del oro pone las reglas. El oro de los emprendimientos es la innovación. La innovación es la ventaja competitiva de una startup que le permite insertarse en un segmento del mercado. Creo que sobre estas afirmaciones existe un consenso general. Pero ¿cuáles son los factores de éxito de una startup?

En mi opinión personal toda respuesta a esta cuestión puede ser incompleta, o discutible, pero estimo que es factible realizar una primera aproximación con las características principales de las empresas que consiguieron ser exitosas mediante su implementación particular de innovación.

  • Resolver un problema

Los clientes están dispuestos a pagar por un producto o servicio que satisfaga alguna de sus necesidades. Si lo que ofrece el emprendimiento es innovador seguramente llamará la atención del mercado y de la prensa, y gustará, pero si no resuelve un problema real a un precio que los clientes consideren conveniente, no logrará definir un modelo de negocios sustentable. Por ejemplo Steve Jobs cuando concibió el iPod no buscaba fabricar un reproductor de mp3 sino que deseaba un producto que reproduzca música sin interrupciones. Lo mismo hizo Spotify años después implementando una nueva tecnología llamada “streaming”.

  • Aprovechar la oportunidad

En inglés el término es “timing”. Se refiere al momento justo, ni antes ni después. A veces pensamos que tenemos un producto totalmente innovador y cuando navegamos en Internet encontramos que ya se está comercializando. En otras ocasiones, por el contrario, el mercado o la tecnología aún no están preparados para una idea muy novedosa. Como pasó en 1987 con Dynabook Technologies, un startup del Silicon Valley que no logró fabricar laptops ultralivianas que funcionaran correctamente aún con el respaldo de un millonario fondo de “venture capital”.

  • No enamorarse del producto

Ocurre usualmente, cuando la propuesta de valor inicial ha conseguido algunos logros, le cuesta a los emprendedores realizar los cambios que sus clientes les reclaman o les sugieren sus aliados. Esto lleva irremediablemente al fracaso. El error de los hermanos McDonald’s no fue asociarse a Ray Kroc, sino aferrarse solamente a la metodología que habían inventado perdiendo la visión de las posibilidades del negocio de la comida rápida a escala y sobretodo inmobiliario.

  • Equivocarse rápido y barato, y corregir

Para que el camino hacia la validación del mercado sea rentable se debe adquirir la gimnasia de prueba, error y corrección. Debe tratar de hacerse en iteraciones breves y de bajo costo, partiendo de un prototipo básico y logrando una propuesta mínima viable que acepte el mercado. Por eso cada iteración debe estar enmarcada en su correspondiente versión de plan de negocios. Se le atribuye a Edison esta frase: “No fracasé, sólo descubrí 999 maneras de cómo no hacer una bombilla”.

  • “Quilates” de Capital Humano

El valor de un emprendimiento se mide por la pasión y la capacidad de trabajo de su equipo. No hay emprendimiento de una sola persona pero tampoco existe un número ideal de fundadores de una startup. Un equipo ganador tiene un fuerte compromiso y perfiles complementarios. En algunos casos los emprendedores se conocen en un aula como Apple, Microsoft y Facebook, o en una oficina, como Oracle, SAP y Compaq. Coincido con Henry Ford que el común denominador del éxito es el Capital Humano de la empresa, quien lo sintetizó de esta manera: “Llegar juntos es el principio. Mantenerse juntos, es el progreso. Trabajar juntos es el éxito”.